La gastronomía Saharaui.

Nadie puede ser sensato con el estómago vacío.

George Eliot.

Echo de menos la gastronomía saharaui. Y te diré porque. Alguno dirá, pero qué dice esta loca, qué tendrá de especial eso. Pues mucho. Tiene sabores, olores y formas de presentación que a día de hoy no he encontrado en ningún sitio.

El cus cus, acompañado con carne de camello y verduras en una fuente cristalina con cinco o más personas alrededor con sus conversaciones que nunca se les ve el fin, hacen que la sobremesa sea un momento de agrado para los miembros de una familia.

cuscus

Cus cus.

También, tenemos ese plato estrella del que todos y cada uno de los que lo prueban se acaba enganchando, el pincho moruno, esos trocitos de carne de camello o de cabra que no te da tiempo a decir dos palabras cuando ya te has comido los ocho trocitos, y queda el último, ese cachito que miras con recelo porque le quieres acompañar con un trozo de pan pero te da pena acabarlo mientras tanto lo saboreas como quien mira fijamente el reparto de una deliciosa tarta de chocolate.

Y no te cuento nada de mrefisa, el guiño que hacen los saharauis a su origen nómada, hecha con mimo y sus ingredientes son básicos pan de arena, carne y verdura, y el resultado ni te cuento, y entonces cuando te quieres dar cuenta te estás chupando los dedos.

Y es que la gastronomía saharaui nos invita a no dejar nada de sobras y tampoco a utilizar los utensilios, lávate las manos en “lmgsel” y cruza tu piernas en el suelo, porque nada de utilizar sillas ni mesas, y adelante sigamos un poco el viaje.

pan

Pan de arena.

Te cuento, no puedes regresar del Sáhara sin haber probado Sammit, lo hacen con un poco de sémola aceite y agua y es de lo más saludable que puedes comer, tanto es así que a raíz de Sammit inventaron Lbalagman, otra exquisitez de la comida saharaui, en este caso se le puede añadir un poco de leche, y ya si que amigo, acomódate y no hables que te quedas sin comer.

Puede, y estoy segura,  que no sea la comida a la que estés acostumbrado, lo sé, pero ya que vas, experimenta, y ya que estás hazlo con gusto. Por cierto, no vengas sin probar lehrira y acompáñala con un par de dátiles y entonces entenderás porque en el mes de Ramadán no pasan hambre.

marjan

Carne

Oye, además, de que comer todo eso, bebe, prueba la leche de camello y si te quedas con sed ve a por una “jira” de leche de cabra, no importa si la hechas azúcar o no, está igual de sabrosa aunque a decir verdad no percibirás si es entera o desnatada o si es Pascual o Lauki, porque está riquísima.

Y por último, y sin duda el mejor ingrediente, las personas que te rodean en ese momento. Un día cualquiera, a una hora cualquiera, para hablar durante horas y horas de lo que sea. Sin reloj, sin prisas. Y ya puestos a pedir, te pido que lo disfrutes. Creo sinceramente, que deberíamos implantar esto en cada lugar, el disfrutar de la compañía que tenemos, porque sin duda el lugar no es más que las personas que habitan en el. Y eso, es mucho más importante de lo que realmente creemos. ¿verdad?. Es lo más.

Benda Lehbib Lebsir.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s