Balance de un buen año.

Tengo la pena amaestrada, la nostalgia a pan y agua, y no,
no les dejo que se suban ni al sofá ni a la cama,
comí comas, comí libros, entraste en mí como un virus,
pasaste como las modas, saliste como un suspiro

Finisterre, Rayden

 

Antes de irme unos días de vacaciones para despedir el año y celebrar estos días como se merecen, ya saben, comiendo mucho y bien y rodeada de las personas que quiero, me gustaría hacer balance de este 2017 que, aunque no ha estado nada mal, siempre, como todo en esta vida, se puede mejorar. Porque cuando los días apremian a final de mes, toca hacer memoria y repaso de todo lo acontecido y, sobre todo, de lo que he aprendido. Porque hay momentos en los que te das cuenta que esto de la vida es un aprendizaje constante, que hay que mantener los ojos bien abiertos para no perdernos ninguna escena de la película porque luego nos preguntan y debemos saber qué contestar. ¿Sabes de lo que te hablo, verdad? ¡Allá voy!.

 

25675275_1662225180508966_1019939066_n

Os diré que el 2017 ha ido de seguir saboreando los pequeños momentos. Esos de los que está hecha la felicidad. Esos que tanto me gustan. Ha habido mucho de esto y eso es una gran señal.

Ha supuesto un año de lucha constante, de resistencia, y de que la causa saharaui siga sumando apoyos y reconocimientos internacionales. Ha sido, un año clave, como los otros 41 años de dignidad que llevan a cuestas el pueblo saharaui, empezando por tradicional Maratón en pleno desierto, que ha reunido como otras tantas ediciones a miles de simpatizantes de la causa, que allí dejan la huella de compromiso con el Sáhara, y con el pueblo saharaui.

También, ha sido un año de Vacaciones en paz, gracias al cual miles de niños y niñas tuvieron el privilegio de pasar unas vacaciones alejados de los 56 grados de temperatura que pueden alcanzar en los campamentos. De que los que estudiamos, trabajamos, etc. hayamos podido abrazar a los nuestros. De manifestaciones, obras de teatro, festivales de danza, de cultura, de arte, de recogida de material escolar, sanitario, de higiene, etc. De caravanas solidarias, de reuniones con socios.

De charlas, de conferencias, de carreras, mercadillos solidarios, estirando al máximo todo tipo de actividades porque la excusa sea traer un niño más este verano. Ha sido un año intenso de venta de materiales, de loterías, de coloquios, de presentaciones, de calendarios solidarios, etc. Seguro que os suenan todas y cada una de esas actividades que siempre llevan la bandera saharaui de fondo.

Pero también, ha sido un año de afiliaciones de amigos, conocidos, vecinos, etc. De firmar convenios, de quedadas bajo el lema “lo que une el Sahara que no lo separe nadie”. De fisahara que una vez más representó la voz del pueblo saharaui en la pequeña pantalla,  de viajes de delegaciones, de  comisiones, que desinteresadamente han ido a los campamentos a aportar su pequeño granito ¡y que granito!. Y seguro que se me escapará algo, desde aquí, gracias.

Gracias, una vez más por sumar, por estar, por apoyar. Por ser la chispa que le da vida a la causa saharauis lejos de los campamentos. Gracias por seguir creyendo en la digna lucha del pueblo saharaui, en no dejarnos caer en el olvido, en seguir trasladando nuestra voz a cualquier rincón, de llevar por bandera su lucha, tu lucha, nuestra lucha. Gracias, por hablar con los tuyos, y con quien sea del pueblo saharaui, de “tu niño”, de cuándo viene, de cuándo vas a verlo, y conocer su familia, de cómo viven y cómo resisten. Desde aquí gracias, y por supuesto contamos contigo en el 2018,y en todos los que vengan.

25674392_1662225227175628_374426578_n

En lo personal, tampoco ha sido mal año la verdad, me ha servido de asentamiento, de confianza, de conocerme más si cabe, de saber lo que quiero, cómo lo quiero y a quien quiero. De plantear ciertos retos y metas que perseguir. Un año en el que mi gusto por la escritura ha pasado a ser casi una necesidad, una forma de vida. Un año tranquilo, sereno, pausado y relajado. Un año de madurez. Este año también ha ido de viajes. De conocer lugares que me han enamorado por completo y a los que, seguro, volveré.

Un año de segundas visitas, y ansiados reencuentros. Un año de turismo gastronómico con compañías insuperables. De encuentro con el mar y esa cala de mis amores. Un año de sobredosis de los campamentos de la buena. En este año han venido al mundo pequeñas personitas a las que quiero sin que ellos lo sepan todavía.

Amigos que son familia con hijos que son sobrinos. Un año de conocer personas increíbles, de re-conocer a otras que te encandilan y de reafirmar a esos que son para siempre. Un año que ha ido de cafés y tés que terminan en cenas. De largas confesiones bajo las estrellas. De conversaciones profundas sobre temas livianos. De andar descalza siempre que se pueda. De sonreír, aunque levante ampollas. De mirar. De admirar. De buscar. Y de encontrar. De slowlife como filosofía, y ya lo dicen en mi pueblo “no hay prisa, ni quien nos la meta”. Y el principio de muchas cosas. De noticias inesperadas. Un año de mezclas bonitas.

 

25975352_1662225237175627_2145262396_n

Un año para seguir planeando. Y soñando. De abrazos sinceros. De miradas cómplices. De sonrisas secretas. De mensajes encriptados. Y, amigos, hasta aquí mi balance. De lo bueno y lo malo, de lo superfluo y lo eterno. De lo hallado y perdido. De todo y nada. Que este blog me sigue dando el enorme privilegio de conocer a personas increíbles, con proyectos increíbles y, sobre todo, con muchas cosas que contar. Que las noches en pleno desierto, o en Palencia o donde sea, están para que la magia hable. Que pase lo que pase mañana, siempre tendremos hoy. Y que así como termine este 2017 empezará el siguiente. Por eso, estoy convencida de que 2018 traerá cosas para el recuerdo. Apuntadlo, no miento. ¡Qué ganas te tengo 2018! Nos seguimos leyendo el año que viene. Prometido

En definitiva, han sido unos 365 días que han dado para todo eso y más. Ahora, me siento a esperar el siguiente, que le tengo muchas ganas, a abrir el libro en blanco con el que empezar a escribir otra historia o a continuar con la misma, quien sabe. Pero para eso hay que esperar a que den las 12 del día 31. Si queréis acompañarme yo encantada, al fondo siempre hay sitio. Mis mejores deseos para el 2018 ¿Preparados? Esto empieza. Gracias por estar ahí.

Benda Lehbib Lebsir.

Fotografías: Isalmu Lbar.

 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s